¡Que soy exploradora! ¡No una guerrera!

¡Que soy exploradora! ¡No una guerrera!, ¡no una luchadora!, y ¡no soy siempre tan fuerte!

Aishhh… ¡Qué harta estoy de tanta etiqueta !

Que con el lenguaje creo mi realidad, si digo que soy una guerrera crearé cada día un escenario de guerra, porque eso es lo que hacen las guerreras, van a la guerra. Lo mismo que si me declaro una luchadora, venga a luchar tooodo el día, y todos los días.

Que es un gasto de energía muchas veces brutal y siempre inútil.

Que no es pintar la vida de colores y volver la cara a las circunstancias para meterme en una burbuja optimista “flower power “, nada más lejos de mi intención.

Soy exploradora

Que elijo vivir en lugar de sobrevivir está claro, sin embargo que puedo diseñar mi vida aún está cuajándose en mi cabeza müttante.

Que la vida está bien diseñada pero perdí las instrucciones.

Que no hay situación que se me ponga delante de la que no pueda salir airosa con mis propios recursos, que están ahí, unas veces delante de mis narices y otras algo más ocultos, a veces muy ocultos…, pero están.

Que buscar esos recursos es vivir desde el aprendizaje, sin dramas ni victimismos, que eso es evolucionar.

Que el lenguaje es una herramienta asequible, universal y poderosa.

Que el diseño de cada día comienza cada mañana delante del espejo, despeinándome con la primera mirada que me dedico, con la primera frase que me digo (aunque no la verbalice), celebrando la luz que me sale por los ojos e ilumina mi serranía müttante.

Que con mis palabras genero desafíos energéticamente sostenibles pero no guerras y ni luchas que me agotan y me lastran.

Que cuando me miro al espejo escucho la percusión que hace danzar a mi yo más genuino, mi territorio a conquistar, mi versión despeinada.

Que así lo quiero, así lo creo y así lo siento.

Soy exploradora, ¿y tú?

Que la müttación te acompañe.

 

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Te abrazo con mi latido despeinado

¡Qué echo de menos despeinarme con tu abrazo! Que este saco de reales decretos, alarmas y #yomequedoencasa es el presente y le estoy sacando partido.

Estoy viajando mucho, como nunca. Piel adentro encuentro nuevos significados. Han desaparecido tantas variables de mi vida cotidiana que creo haber dado con el verdadero significado del desapego, de estar enfocada… jajajaja. Sigo buscando lo verdadero, lo que no me falle, para agarrarme fuerte a ello.

Me encuentro rara ¿Dónde están las prisas?, ¿dónde las fechas de entrega?, ¿qué me impedía antes sentarme a leer un rato con un té y una onza de chocolate negro? (Por cierto, adoro el modo avión) ¿A quién echo realmente de menos? Recalco… realmente.

Estoy viviendo un presente de oro y lo estoy llenando de buenas preguntas , vaciando de límites, unos comprados a lo loco, porque todo el mundo los asume, y otros que me he construido yo solita.

Y entre montones de ideas, límites y sensaciones que produce ordenar el caos, me encuentro con mi imagen en el espejo, sin maquillar, sin tacones, casi sin peinar… Y decido sonreírme, que es un primer paso bonito para quererme mejor, tenerme en cuenta, activar el modo avión en mis pensamientos para escucharme de verdad. 

 Latido despeinado 
Tengo la sensación de haber sembrado algo bueno, piel adentro… Y ahora sé que las ventanas están abiertas para que entren el sol, el aire y la lluvia. Tengo sensación de latido despeinado, cómo no, de esos latidos que abrazan.

Que la müttación te acompañe.

 

Hoy me visto de calle y navego por la red para encontrarte, con la fuerza creadora de una sonrisa para traerte a Mütta Café.

Te invito a hacer magia con lo sencillo para despeinarte, para que muevas ficha y que te descubras como un ser único e irrepetible. ¡Bienvenidos a mi nueva web!

Es tiempo de despeinarme desde lo más profundo

¡Despeinada me ha pillado la bolita con ventosas!

Despeinada #yomequedoencasa.

He ordenado un armario que se hizo íntimo de la procrastinación, he ordenado pensamientos e ideas que el ruido del turbo que llevaba puesto no me dejaba escuchar, he planificado una estrategia nutricional, otra para mantener la serranía a punto y volver a nadar en cuanto abran la piscina, he decidido qué tipo de noticias quiero escuchar y, lo más importante, qué lenguaje voy a utilizar para diseñarme una cuarentena responsable y cómoda.

Mientras tenga un libro por leer, una serie o peli qué ver, un dibujo que hacer, dos ideas para conectar…, estaré viviendo, bajo otros parámetros, con otros aprendizajes, pero nunca sobreviviendo.

Cuando llegue el momento apreciaré salir a la naturaleza, a la calle, la cervecita con los amigos, los abrazos reseteadores, los besos…, de manera diferente.

Eso está en el futuro; aquí, ahora, en el presente, tengo mucho que explorar, dentro de casa, piel adentro.

Oportunidades para mirarme y verme, hablarme bonito cada día ahora que tengo tiempo, reconocer dónde estoy y qué quiero. Y empezar a diseñarlo, parecerme sólo a mí, despeinarme para müttar, desde el ADN y con amor.

He dejado fuera al miedo, se lleva fatal con el amor y me sienta muy bien. He mirado la cantidad de comida que tengo guardada y me he retado a ver cuántas comidas diferentes puedo hacer sin salir a comprar.

Me cuestiono el verbo necesitar varias veces al día y me siento afortunada por… TODO.

Gracias a todas las personas que velan por el orden y la salud exponiéndose cada día, gracias a ti por tu solidaridad y responsabilidad, por quedarte en casa.

Aprovecha para despeinarte y que la müttación te acompañe.

#yomequedoencasa

 

Puedes comprar esta lámina en el Pack Despeinada para Müttar «Siempre»